Que una persona reciba una citación judicial como investigado en un proceso penal puede generarle incertidumbre y preocupación. No es una simple comparecencia: el juzgado te está comunicando que existen indicios de que podrías haber participado en un hecho delictivo, y que has sido formalmente incluido en una investigación penal.
Pero, ¿qué debes hacer? ¿Qué implica ser investigado? ¿Es obligatorio acudir? ¿Puedes declarar o guardar silencio? En este artículo vamos a explicarte qué implica esta citación, qué pasos debes seguir y cuáles son tus derechos como investigado.
¿Qué significa ser citado como investigado?
Desde la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) de 2015, la figura del “investigado” sustituyó a la del antiguo “imputado”. Ser investigado supone que el juez ha abierto diligencias de instrucción (investigación) porque considera que existen indicios razonables de que has podido participar en la comisión de un delito.
Esta citación judicial implica un cambio en tu situación procesal: pasas a formar parte activa del procedimiento penal y se activa lo que se denomina “estatuto del investigado”, es decir, un conjunto de derechos y garantías procesales destinados a proteger tu defensa.
No obstante, ser investigado no significa que hayas sido acusado formalmente ni que vayas a ser juzgado, y mucho menos significa ser culpable ni estar condenado. De hecho, cabe la posibilidad de que el procedimiento se archive durante la instrucción si no se confirma la existencia del delito o tu participación en él.
Contenido de la citación judicial
La citación judicial es el documento mediante el cual el juzgado te notifica que debes comparecer como investigado. Para que sea válida, debe contener al menos:
- La identificación del juzgado y del procedimiento penal.
- Tu nombre y domicilio.
- La fecha, hora y lugar de la comparecencia.
- El objeto de la citación y la condición en la que compareces (investigado).
- La advertencia de que puedes acudir asistido por un abogado.
- Las consecuencias de no comparecer sin causa justificada.
Recibir esta citación no debe tomarse a la ligera. Implica que el proceso penal ya está en marcha y que el juez quiere escucharte con todas las garantías legales.
¿Qué debo hacer al recibir una citación como investigado?
Cuando recibes una citación judicial como investigado, lo primero es mantener la calma. A continuación, lee detenidamente la citación.
Primer paso: contactar inmediatamente con un abogado penalista
Desde que eres citado como investigado, tienes derecho a contar con la asistencia letrada de un abogado. Es uno de los pilares del derecho de defensa. En la práctica, tu abogado podrá:
- Acceder a las diligencias esenciales previas a tu declaración.
- Explicarte en qué consiste la investigación y qué hechos se te atribuyen.
- Evaluar las pruebas existentes contra ti.
- Ayudarte a decidir si declarar o guardar silencio.
- Proteger tus derechos en la comparecencia y durante todo el proceso.
Puedes designar un abogado particular o, si no dispones de recursos, solicitar uno de oficio y, si cumples los requisitos, acceder a justicia gratuita.
Nunca acudas a declarar sin haber hablado antes con tu abogado. Una declaración precipitada puede comprometer tu defensa.
Preparar la declaración con tu abogado
Como hemos visto, antes de la comparecencia, tu abogado podrá acceder al atestado policial o a las actuaciones judiciales (si se han practicado diligencias) para conocer los hechos que se te imputan. Esto es clave para valorar si debes declarar o no, y en qué términos.
¿Tengo obligación de declarar como investigado?
No. La Constitución Española, en su artículo 24.2, reconoce el derecho a no declarar contra uno mismo ni a confesarse culpable. Como investigado, puedes:
- Guardar silencio total.
- Responder solo a las preguntas de tu abogado.
- Declarar libremente y responder a todas las partes.
Lo que decidas debe estar basado en una estrategia jurídica consensuada con tu abogado.
¿Cómo se desarrolla la comparecencia ante el juez?
La comparecencia se realiza ante el Juez de Instrucción, acompañado del Fiscal, tu abogado defensor y, en su caso, la acusación particular. El procedimiento suele seguir los siguientes pasos:
- Identificación del investigado.
- Lectura de derechos: se te recuerda que tienes derecho a no declarar, a estar asistido por abogado, a acceder al expediente, etc.
- Información sobre los hechos que se te imputan.
- Posibilidad de declarar o guardar silencio.
- Si declaras, intervienen por este orden: el juez, el fiscal, la acusación y tu abogado.
Tu declaración quedará grabada y recogida por escrito. Es importante leer atentamente el acta antes de firmarla, y pedir que se corrija cualquier error o, en su defecto, hacer constar tus observaciones.
¿Qué decisiones puede tomar el juez tras tu declaración?
Después de que hayas declarado (o te hayas acogido al derecho a no declarar), el juez puede:
- Dejarte en libertad sin medidas cautelares.
- Dejarte en libertad, pero con medidas cautelares como la retirada de pasaporte, la prohibición de acercarte a la víctima o la obligación de firmar periódicamente en el juzgado.
- En ciertos casos tasados, acordar prisión provisional, si concurren riesgos como fuga, destrucción de pruebas o reiteración delictiva.
¿Qué ocurre si no acudes a la citación?
Ignorar una citación judicial sin causa justificada puede acarrear consecuencias importantes. Si no acudes a la citación como investigado sin justificación, el juez puede ordenar tu detención (artículo 487 de la LECrim). Por tanto, salvo causa médica o fuerza mayor debidamente acreditada, es imprescindible comparecer en el día y hora señalados.
Si no puedes acudir en la fecha señalada por causas justificadas (como enfermedad), es imprescindible que tu abogado solicite un aplazamiento con antelación y lo acredite documentalmente.
¿Qué derechos tienes como investigado?
Desde el momento en que eres citado, se activa tu estatuto jurídico de investigado, que incluye:
- Derecho a ser informado de los hechos y evolución del procedimiento.
- Derecho a conocer las pruebas esenciales.
- Derecho a guardar silencio y no autoincriminarte.
- Derecho a proponer diligencias de defensa.
- Derecho a elegir abogado o solicitar uno de oficio.
- Derecho a la presunción de inocencia.
- Derecho a traducción e interpretación si no comprendes el idioma o tienes dificultades de comunicación
- Derecho a un proceso con todas las garantías.
En conclusión, ser citado como investigado en un procedimiento penal no implica ser culpable, pero sí exige actuar con responsabilidad, conocimiento y apoyo legal. El proceso penal en España garantiza tus derechos desde el primer momento, pero ejercerlos adecuadamente requiere la asistencia de un abogado penalista que te oriente, evalúe las pruebas y defina contigo la mejor estrategia posible.
Desde el instante en que recibes la citación, cada paso que des será relevante para tu defensa. No estás solo: acude a un profesional que te ayude a afrontar el procedimiento con rigor, garantías y preparación.